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Importancia de la melomanía

La melomanía no es una patología ni un trastorno, ya que no genera malestar ni afecta el desenvolvimiento diario. Se trata de una pasión, un entusiasmo profundo o fanatismo por la música.

Como toda manía, la melomanía es una afición exagerada, en este caso en relación a lo musical. Es un fervor e interés casi exclusivo en aquello que ocupa gran parte de su tiempo.

La persona apasionada por la música se llama melómana, y generalmente cuenta con gran conocimiento e información sobre la temática o género de su interés.

mano en el teclado con pasión propia de melomanía

La música es un deleite para mucha gente, y para otros es una pasión.

¿Qué es la melomanía?

Derivado del griego, el término está formado por:

  • la raíz melo, que significa “canto acompañado por la música”
  • manía o “afición desmedida”

Si bien la palabra manía hace referencia a una obsesión de tipo patológico, en este caso no se trata de un trastorno que afecte la salud. Sino más bien de una exageración del interés y euforia que despierta la música en los melómanos.

La melomanía es una devoción intensa por cierto tipo de música, en especial por la música clásica o académica. Algunas generaciones pasadas, usaron el término como un halago a lo que consideraban una conducta intelectual.

Los aficionados a la música con esta pasión, suelen hacer gala de su gran conocimiento cultural e incluso de una inteligencia superior.

Un vínculo obsesivo: la melomanía

Lo que caracteriza a las personas en esta condición de melómanos es la necesidad impulsiva de asistir a todas las presentaciones del artista en cuestión, y de comprar todas sus producciones. Además de generar gastos exorbitantes en:

  • Discografía en varios soportes originales (vinilos, CDs)
  • Entradas a conciertos por todo el mundo para disfrutar en vivo
  • Compra de dispositivos electrónicos de alta calidad y capacidad de almacenamiento
  • Adquisición de cada nuevo producto de merchandising
  • Inversión de tiempo en buscar datos, curiosidades, información

¿Amante de la música o melómano?

Disfrutar de la música como deleite, es saludable. Del mismo modo que cantar, bailar y sentirse acompañado por la música durante buena parte del día. No hay mayores complicaciones en ser amante de la música y escucharla para hacer más llevaderas las horas del día.

Pero cuando se trata de un interés exclusivo, una pasión desmedida en la que:

  • no podemos parar de escuchar música
  • vivimos por y para ella
  • invertimos tiempo sin límites
  • gastamos dinero en disfrutarla
  • no encontramos otra forma de goce

Entonces nos convertimos en melómanos, unos verdaderos fanáticos. Si bien no es un trastorno psicológico, algunos sujetos y su entorno sufren algunas consecuencias, en especial financieras.

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