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Importancia de la disciplina

La importancia de la disciplina es actualmente motivo de debate, y aún de conflicto, en ciertos ámbitos sociales. Sin embargo, el valor de forjarla desde la niñez tendrá sus frutos a largo plazo.

La disciplina es una herramienta y también una estrategia en la educación de los niños. Con firmeza y ternura se puede enseñar sin herir, sancionar ni sermonear.

Frente a otros campos de nuestra vida como la salud y el trabajo, la disciplina es estratégica para alcanzar los objetivos que nos planteamos.

importancia de la disciplina en el atletismo

En el deporte la disciplina marca una diferencia.

¿Por qué la importancia de la disciplina?

Es una actitud que se aprende para establecer un ordenamiento equilibrado dentro de cualquier sistema, proceso o institución. Por lo tanto, es un valor de gran utilidad en todas las instancias de la vida social: en la familia, la escuela, el trabajo y la vida en general.

Si la sociedad fuera anárquica, prevalecerían los intereses particulares en desmedro del bienestar de toda la comunidad.

La disciplina es especialmente útil cuando la motivación para realizar alguna actividad no es inmediata. Es decir que se consigue con un esfuerzo sostenido a largo o mediano plazo. Algunas de las actividades a las que nos referimos son, por ejemplo:

  • La productividad en el trabajo cotidiano
  • El sostenimiento de una dieta necesaria
  • La efectividad de los proyectos personales
  • En la práctica de deportes, gimnasio, ejercicio físico, caminar o correr

¿La disciplina puede desarrollarse?

Del mismo modo que otros recursos, como la capacidad organizativa, la asertividad, la empatía, la sociabilidad, la disciplina puede desarrollarse. En especial cuando se aprende desde edades tempranas, donde es más fácil aprender. Desarrollarla es tan posible como entrenar los músculos, aprender un idioma o una nueva habilidad.

La autodisciplina

Esta clase de disciplina nos exige compromiso y responsabilidad con nosotros mismos. Se trata de la exigencia que nos imponemos por nuestra propia cuenta.

Podemos definirla como el desarrollo y control de la propia fuerza de voluntad, para ponerla al servicio de la consecución de un plan o proyecto.

Se trata de planificar un sueño y trabajar duramente para conseguirlo, sacrificando algo del hoy para tener un resultado mejor en el mañana.

Sin persistencia para seguir adelante cuando disminuye la motivación, no hay resultados posibles. Es el esfuerzo sostenido en el tiempo el que marca la diferencia.

Importancia de la disciplina sin autoritarismo

De una a otra generación la sociedad pasó del autoritarismo (“lo harás porque lo digo yo”) al exceso de permisividad. Quizás por confundir la atención y el afecto con la ausencia de normas y límites.

Existe una metodología educativa llamada disciplina positiva, cuyo fin es dotar a padres y educadores de herramientas, para que niños y adolescentes rebeldes aprendan a colaborar sin perder su dignidad. “Un niño tiene que sacar lo mejor de sí mismo por su propia voluntad, no por miedo”.

Es un modelo educativo de afecto, respeto mutuo y colaboración para enseñar competencias básicas para la vida. No incluye control excesivo, castigos ni permisividad. Sus criterios son:

  • Amabilidad y firmeza simultáneas, respeto y motivación
  • Conexión con los niños y jóvenes para que se sientan importantes (autoestima)
  • Eficacia a largo plazo para resolver problemas
  • Aprendizaje de habilidades valiosas como cooperación, respeto, participación, responsabilidad
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