Importancia de la adolescencia

La adolescencia es una fase de la vida en la que transcurren cambios importantes. Ya que es un período de desarrollo biológico, sexual, psicológico y social.

La adolescencia, desde el punto de vista de la biología, comienza cuando finaliza la niñez y empieza la pubertad. Es una etapa de maduración del sistema nervioso central, y gran nivel de crecimiento.

Según la OMS, la adolescencia está comprendida entre los 10 y 19 años, aunque en términos generales suele llegar a los 25.

joven escuchando música en la adolescencia

Los jóvenes duermen mayor cantidad de horas que los adultos.

Adolescencia: la transición

Entre la niñez y la adultez existe un puente, una etapa de transición que tiene un objetivo claro. Y es que la adolescencia nos prepara para asumir un rol adulto.

La importancia está dada por el valor adaptativo y funcional que tiene este período de la vida del ser humano.

Si bien hay dificultad para establecer un rango etario exacto, lo que importa es que la etapa es decisiva.

¿Qué cambia en la adolescencia?

Es un tiempo de grandes cambios que comienzan en la pubertad, y se profundizan en el transcurso de la adolescencia. Desde lo cognitivo por ejemplo, se alcanza el razonamiento lógico y abstracto. Y a nivel del sistema nervioso central, se logra la maduración del cerebro a los 22 o 23 años.

En lo biológico, vemos el alto nivel de crecimiento en relación al:

  • peso
  • altura
  • masa muscular
  • órganos sexuales

El comportamiento adolescente

Es normal que ocurran cambios en el comportamiento del adolescente, ya que están ocurriendo cambios en su cerebro. En busca de su propia identidad, los jóvenes “se rebelan” contra sus padres. Algunos se vuelven más impulsivos, y se involucran en situaciones de riesgo.

También es común que los padres se sientan frustrados, desanimados e irritados. Es que su hijo o su hija ya no son como antes. Por lo tanto, el duelo por el pasado perdido lo sufren ambas partes: los padres y los adolescentes.

Cambios en el sistema nervioso central

En la adolescencia se produce una segunda etapa de desarrollo del cerebro, luego de la primera a los 18 meses de vida. Algunas conexiones entre las neuronas se fortalecen, y otras desaparecen. Por lo tanto, hay áreas del cerebro más afectadas, como son:

  • el autocontrol
  • las emociones
  • el juicio
  • la organización

Ello explica que durante esta etapa aparezcan dificultades en la toma de riesgos y en la toma de decisiones. Y que el comportamiento se caracterice por el descontrol emocional.

El aprendizaje de los buenos hábitos tendrá un impacto toda la vida, igual que los malos hábitos. Por eso el consumo de sustancias (drogas y alcohol) en forma frecuente, compromete algunas funciones cerebrales a largo plazo.

¿Cómo podemos acompañar esta etapa?

El adolescente se siente a la vez niño y adulto, en una transición permanente. Está entre depender para todo del adulto, y empezar a hacerse cargo de su vida.

Por eso se enojan, se irritan e inician guerras de poder con los padres. Aunque no es intencional, sino que su cerebro está en proceso de consolidación hacia un ser responsable.

El adulto no debe reaccionar mal ante el cuestionamiento, ni acercarse desde el miedo, ni ser indiferente. La habilitación del diálogo construye un entorno de confianza. Nuestro rol es colaborar para que fluya el descubrimiento de sí mismo, del entorno y de sus proyectos.

El juego en la adolescencia es una buena herramienta para compartir tiempo en familia, y contener a los futuros adultos.

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