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Importancia del abolicionismo

La importancia del abolicionismo como fuerza social, condujo a la liberación de los esclavos. Llegó más allá de las rebeliones y de las iniciativas legales sobre la abolición.

El abolicionismo fue un ferviente movimiento que cumplió un rol histórico en el siglo XIX. En el que la militancia contra la esclavitud implicó a la política internacional.

La importancia del abolicionismo consiste en defender la supresión de las leyes relacionadas con la esclavitud.

la importancia del abolicionismo es la libertad

La libertad es romper con las cadenas de la esclavitud.

Las ideas de abolicionismo: una amenaza al imperio.

La emancipación de los esclavos no llegó como consecuencia de un proceso consensuado. Es claro que la idea de emancipación implicaba considerables amenazas al orden establecido.

El imperio se basaba en la economía, y también en la esclavitud. Las jerarquías sociales estaban fundadas en la posesión de bienes (lo que otorgaba prestigio y poder). Y los esclavos eran los bienes más importantes.

Sin embargo, la civilización y la moral condenaron las posiciones esclavistas cada vez más notoriamente.

Importancia del abolicionismo

La doctrina o corriente de pensamiento abolicionista se inició como concepción contra el derecho de propiedad sobre los seres humanos. Desterró la idea de que una persona fuera propiedad de otra. Y logró la abolición de la esclavitud en todo el mundo.

Abolicionismo en Brasil: la Ley Áurea

Durante más de trescientos años Brasil sostuvo un sistema de barbarie. Recibió gran cantidad de los africanos secuestrados y trasladados al continente americano. Uno de cada diez morían en la travesía, y sus cuerpos se lanzaban por un despeñadero próximo al puerto carioca, junto a deshechos y carroña.

La UNESCO declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad al llamado “cementerio de los nuevos negros“. El que convirtieron en un monumento conmemorativo, muy visitado por el turismo, en el barrio Pequeña África.

Pero en el año 1888, la hija del último emperador de Brasil (la princesa Isabel I) abolió la esclavitud, dictando la Ley Áurea. No fue por rebeliones de la comunidad negra como sucedió en 1794 en Haití. Tampoco hubo una guerra civil como ocurrió en Estados Unidos.

Lo que aconteció no fue altruismo, sino que la Ley Áurea abolió la esclavitud cuando se agotó la economía que se basaba en ella. Muchos años después que Inglaterra prohibiera el comercio marítimo de personas.

El ciclo de aboliciones en todo el mundo centró la atención en Brasil, que se mantenía esclavista. Como también se mantuvieron Estados Unidos y España (con sus colonias en Cuba y Puerto Rico).

La esclavitud moderna

En toda relación de poder subyace siempre el fantasma de la esclavitud. Ya que el poder se manifiesta como la búsqueda de dominio sobre el otro.

Actualmente, en lugar de cadenas la gente se ve sometida a través de una forzada dependencia económica. Muchas veces la explotación laboral no puede eludirse, a la luz de necesidades básicas insatisfechas.

Asumir el protagonismo de la propia historia equivale a luchar contra los factores externos que determinan la propia vida. Transformar la realidad implica a su vez, transformarse a uno mismo.

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