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Importancia de la trova rosarina

Como los viejos trovadores medievales, que componían sus canciones poéticas y las interpretaban en las cortes señoriales europeas, la Argentina tuvo su trova santafesina en la ciudad de Rosario.

A principios de los años 80, en la ciudad santafesina emergió con su música un grupo de artistas locales que se llamó “la trova rosarina”, en el contexto de la Guerra de las Islas Malvinas.

La emblemática agrupación de cantantes se unió en una causa común: la concientización de la sociedad.

La guerra de las Islas Malvinas, en el punto más austral de la Argentina, fue el contexto en el que nació la trova rosarina.

En un país sin democracia, con artistas secuestrados y otros exiliados, con jóvenes asesinados y torturados por sus ideas, la música de la trova rosarina hizo que toda una nación se ponga a cantar.

La prohibición en el país de la reproducción de la música cantada en inglés, abrió las puertas a los artistas nacionales.

Desde Rosario, provincia de Santa Fe, jóvenes artistas locales se autoconvocaron de forma espontánea, formando un grupo de cantantes que se consolidó en 1982 luego de la presentación en Buenos Aires del disco “Tiempos difíciles”, de Baglietto.

Encabezados por Juan Carlos Baglietto, los recitales de la trova rosarina llenaron estadios con temas compuestos por Fito Paez, Adrián Abonizio, Jorge Fandermole, Fabián Gallardo y Rubén Goldín, entre otros compositores.

La trova rosarina cimentó la construcción colectiva, que se caracterizó por sumar elementos de la bossa nova, el rock y el folklore, con un toque tanguero apoyado en letras reflexivas de gran contenido poético.

Los jóvenes artistas crearon un nuevo ritmo y un mensaje nuevo para expresarse contra la dictadura militar, que estaba en su recta final para dar paso a la democracia.

La trova rosarina buscó diferenciarse de la década anterior con un nuevo estilo musical, con un ritmo propio. Le dio un sentido nuevo al rock en un país que estaba silenciado, pero en ebullición.

Con la fusión de varios ritmos musicales como el rock, el folklore, el tango, el pop melódico, la música ciudadana, los ritmos rioplatenses, las canciones de protesta, alzaron su voz con un mensaje de disconformidad con el régimen militar.

El movimiento rosarino, junto a otros movimientos, impulsó al rock nacional para su expansión por Latinoamérica, donde surgieron algunos de los más importantes artistas de nuestra música.

Formaron la trova rosarina Fito Paez, Juan Carlos Baglietto, Jorge Fandermole, Silvina Garré, Manuel Wirzt, Adrián Abonizio, Charly Bustos, Horacio Vargas, entre otros.

En 1983, con la llegada de la tan aclamada democracia, los artistas de la trova rosarina se dispersaron abriendo camino a sus propias carreras personales.

Sin embargo, el año 2020 volvió a convocarlos en el contexto del aislamiento social impuesto por la pandemia del covid-19.

Seis miembros de la trova rosarina cantaron desde su casa una versión de la canción “Tema de Rosario”, con una meta artística, que esta vez fue llevar alegría a los hogares en medio de una crisis mundial.

Disponible en todas las redes sociales, para que la gente pueda escucharlos desde su casa cumpliendo las medidas preventivas a raíz de la enfermedad del coronavirus, la trova rosarina volvió a gritar su voz.

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