Ir al contenido

Importancia de la identidad

Frecuentemente utilizamos la palabra identidad en diferentes contextos: “Crisis de identidad”, “documentos de identidad”, “identidad cultural”, “identidad deportiva o religiosa”, “identidad empresarial”.

La aplicación más importante de la identidad es en relación a las personas.

La identidad es un sentimiento importante para la mayoría, porque nos proporciona pertenencia.

Cada ser humano tiene una identidad única e irrepetible.

La identidad, en inglés llamada “self“, que significa “sí mismo” en psicología, es el conjunto de rasgos que nos diferencian de los demás y nos hacen identificables.

La identidad de una persona está dada por todo aquello que perdura en el tiempo y nos hace distintos, lo que nos hace reconocibles como individuos particulares.

El “self” o identidad se construye desde el momento del nacimiento y aún desde la concepción, con cada sensación de gratificación o de frustración que siente el futuro bebé según sea la atención que recibe de su entorno.

Es destacable la importancia de la sonrisa para el bebé por parte de la madre o quien tiene a su cargo su cuidado, como así también del contacto visual para la construcción de la identidad.

La construcción de la identidad es un proceso que tiene continuidad en el tiempo desde el nacimiento hasta el último día de la vida. Cada vínculo con el que se interactúa desde la niñez hasta la vida adulta, cada experiencia vincular determinan la subjetividad y, por ende, la identidad, la mismidad o el “ser uno mismo”.

El ser humano es un ser biopsicosocial, es decir un cuerpo y una psique que se interrelaciona socialmente en un contexto histórico social determinado.

No se trata de un sujeto aislado atemporal, sino de un sujeto social que pertenece a un determinado grupo social, que asiste a una determinada escuela, que pertenece a una determinada familia, que vive en un territorio específico en una época histórica determinada.

Ese entorno en el que se desarrolla en un tiempo histórico definido determina sus costumbres, su estilo personal, su lenguaje, su forma de vida, sus posibilidades laborales.

Por eso la identidad implica pertenencia a un contexto, tiempo y lugar determinados que constituyen la personalidad, la subjetividad, las creencias y perspectivas del mundo.

La pertenencia a un algo identitario nos proporciona sentido y resguardo, nos contiene en una especie de mundo propio que nos da cobijo ante la otredad.

Las identidades pueden tener un origen racial, nacional, político, regional, familiar, religioso, sexual, deportivo y muchísimos otros.

Se construyen social e individualmente con las experiencias, la práctica compartida, la historia, el entorno, nuestros ancestros.

Por eso cuanto más arraigada está una identidad, tiene más fuerza en la decisión individual de sentirse parte de ella.

4 pensamientos en “Importancia de la identidad”

  1. Buenas noches, Miss Sara.
    He leído lo que ha publicado en el foro y considero que la identidad es todo un proceso que no se construye de la noche a la mañana y es muy importante porque permite ubicarnos y posicionarnos en el lugar donde nos desenvolvemos, esto nos lleva a establecer relaciones con los demás, lo que conlleva a practicar valores.

  2. La identidad nos diferencia de los demás y dice quiénes somos, quiénes fuimos y quiénes queremos ser, cuenta nuestra historia y nos distingue. Si no tuviéramos identidad ni siquiera pudièramos querernos a nosotros mismos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.