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Importancia de la historia

La historia es una disciplina del campo de las ciencias sociales, que estudia las razones profundas que explican la identidad de los pueblos.

Aprender historia es fundamental para comprender los cambios de la sociedad actual. Conocer el pasado es el recorrido indispensable para entender el presente y construir el futuro.

A través de una mirada crítica de la realidad actual, es posible interpretarla y desentrañar las causas que constituyen su complejidad.

Ruina del Partenón, museo de la historia grecorromana

El Partenón es una construcción que permite conocer el pasado de la Grecia Antigua.

Una mirada crítica de la realidad

Estudiar historia es mucho más que incorporar conocimiento, sucesos, datos, años, nombres, información.

Según Paulo Freire, despertar conciencia crítica en la sociedad es interesarse en comprender e interpretar la realidad. Se trata de buscar causalidades, argumentación y debate para cuestionar los prejuicios con el fin de lograr transformaciones sociales.

“Cuanto más me asumo como soy, percibo mi ser y mi la realidad, las razones o por qué estoy siendo así, más capaz soy de cambiar“.

La misión de los educadores es desarrollar la conciencia crítica, la creatividad, la formación que transforma a uno mismo y así transforma la realidad.

¿Para qué sirve la historia?

El gran objetivo de la historia es estudiar al hombre en sociedad en tiempo pasado. Poder reconstruir los hechos ocurridos y los hombres que fueron partícipes es el anclaje del presente.

Quienes reconstruyen los hechos pasados son los historiadores, profesionales que cuentan con formación académica. Para estudiar los procesos históricos se acude a documentos pasados, ruinas, museos, libros, escritos, periódicos, tradición oral.

Comprender la historia es clave para que la sociedad aprenda de los errores del pasado y no vuelva a cometerlos. Un pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla.

Pero para que la historia no la escriban los que ganan, es necesaria que atraviese la prueba del tiempo. La objetividad de generaciones futuras con una mirada neutral sobre el pasado, sólo tratando de reconstruirlo.

La imparcialidad es casi utópica en un mundo de sujetos que tienen, por supuesto, perspectivas subjetivas según su propia ideología.

Por eso existen fuertes grupos económicos que manipulan medios masivos de comunicación para fomentar la desinformación y dar una versión propia de la historia.

Aprender historia ayuda a pensar

Es el elemento más significativo el desarrollar la capacidad de pensar. Reflexionar sobre sucesos, personajes y personalidades, y recorrer las contradicciones que se dieron en las sociedades.

La idea es formar el propio criterio y consolidar la propia línea de pensamiento revisionista de la historia.

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