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Importancia de la diosa Atenea o Minerva

La diosa Atenea, llamada Minerva por los romanos, fue una de las diosas más importantes de la mitología griega, y uno de los doce dioses del Olimpo.

Patrona de la ciudad de Atenas, ocupa aún hoy un lugar destacado en la ciudad griega más importante de la antigüedad, desde el punto de vista cultural.

Conocida como diosa de la razón y la sabiduría, su influencia se expandió por toda la zona del Mar Mediterráneo.

La diosa Atenea o Minerva era la diosa de la guerra, la ciencia y la sabiduría.

Atenea era llamada también diosa de la ciencia, de la inteligencia y de la guerra, y a ella se le atribuían muchísimas virtudes.

La divinidad que le asignaban era muy compleja, no sólo como protectora de los atenienses sino también de diversas actividades artesanales, como el trabajo de la lana y del olivo.

Fue considerada una diosa civilizadora, divinidad que ayudaba a los hombres a salir de la barbarie.

Diosa de la inteligencia, la estrategia y la reflexión, que tuvo una relación muy especial con la ciencia y el arte, ocupó un lugar preponderante como consejera en los relatos de las hazañas de numerosos héroes.

Sobre la historia del nacimiento de la joven diosa existen muchas versiones, pero la más difundida relata su nacimiento como uno de los más prodigiosos de la mitología clásica.

Según el mito, Atenea es hija del dios Zeus y de Metis, una de las hijas del océano.

Cuando Metis quedó embarazada, las profecías por parte de Urano y de Gea predijeron que si Metis daba a luz a una niña, ella engendraría hijos más poderosos que su padre, los que arrebatarían el imperio del cielo a Zeus. El rey de los dioses, enfurecido, decidió eliminarla y devoró a Metis en estado avanzado de gestación, cuando estaba próxima a dar a luz.

De esta forma, Zeus se aseguraba de no correr la misma suerte que su padre, que fue derrocado por sus hijos.

Pero el estado de gestación estaba tan adelantado, que la criatura siguió desarrollándose en el interior de Zeus, provocándole un intenso dolor de cabeza.

Zeus ordenó a Hefesto (el artesano de todos los dioses) que le abriera la cabeza con un hacha para quitar lo que causaba tanto dolor.

El dios de la fragua obedeció el pedido, y de la herida causada salió la diosa Atenea, adulta, completamente vestida y armada de lanza, casco y escudo, emitiendo un grito de guerra que resonó con fuerza en la tierra y en el cielo.

Así nació Atenea, uno de los doce dioses olímpicos, que concentraban el mayor poder de la mitología grecorromana.

Minerva, Palas Atena, o Atenea, era la más sabia de todos los dioses del panteón y una de las deidades más veneradas por griegos y romanos.

Se le atribuyeron características tales, debido a la gran admiración que causaba en el Mediterráneo, que con el paso de los siglos le adicionaron responsabilidades sobre el coraje, la valentía, la inspiración, la fuerza, la estrategia, las matemáticas, la habilidad artística, la justicia y la ley.

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