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Importancia de la danza

Tan antigua como la humanidad misma, la danza data de muchos miles de años, al igual que la pintura rupestre.

Junto con la música, es considerada una de las manifestaciones artísticas más abstractas, y una de las de mayor consumo por su capacidad de expresión y comunicación.

La danza es una forma de expresión artística a través del movimiento armonioso del cuerpo al ritmo de la música.

La danza es el lenguaje del cuerpo.

La importancia de la danza está dada por la posibilidad de desarrollo global del ser humano.

Bailar es una actividad psicomotriz que está atravesada por sentimientos, por cuestiones filosóficas y por emociones.

La combinación de movimientos coordinados, están en armonía con la actividad intelectual y la expresión emocional.

Por medio de la actividad psicomotriz, se amplían las posibilidades expresivas y de comunicación a través del lenguaje corporal.

La danza y el baile son saludables para la vida, porque favorecen el progreso físico y la salud mental de niños y adultos.

La mezcla armoniosa de los movimientos del cuerpo al ritmo de la música, implican una coordinación cuerpo mente que se refleja en cuerpos retorcidos, vueltas en el aire, saltos hacia atrás y estiramientos que requieren mucha práctica y entrenamiento.

La danza permite hacer escándalos en el aire para expresar emociones como la ira, la impotencia, la desesperación y hasta la angustia existencial.

Por medio de saltos, giros y movimientos coordinados de destreza física, el cuerpo expresa lo que el bailarín siente en el interior más profundo.

La danza puede ser un entretenimiento para ocupar el tiempo libre cuando se elige dar espacio al ocio, o se puede abordar a nivel académico.

Para quienes danzan en los escenarios, los movimientos están en consonancia con la propia vida, con los sonidos, con las luces y las sombras.

La danza es una herramienta muy valiosa que brinda estructura, disciplina, autoconocimiento, autocontrol y eleva el gusto estético de quien la practica.

A través de la danza como manifestación artística, el estudiante puede utilizar el arte como vehículo para alcanzar una educación que es inseparable de la estética en cualquiera de sus áreas educativas (cívica, física, moral, política).

Por ello, la danza no debería ser una disciplina en extinción en las escuelas, ni una materia complementaria de la formación del ciudadano.

El aporte de la danza al gusto estético de las personas, debería considerarse necesario en todas las esferas de la realidad, donde lo bello podría introducirse creativamente en la vida diaria.

Por otra parte, la danza es un medio de manifestación cultural que, a través de la actividad física y la música, refleja la riqueza de las tradiciones culturales del mundo.

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